HISTORIA DE LA FEDERACIÓN COLOMBIANA DE AJEDREZ
La Asociación Colombiana de Ajedrez, que posteriormente se transformaría en la Federación Colombiana de Ajedrez, fue constituida oficialmente el 5 de octubre de 1946 en la ciudad de Bogotá, bajo la reglamentación del Decreto 200 del 24 de enero de 1946.
La fundación de la ACODA —Asociación Colombiana de Ajedrez— representó la culminación de un proyecto impulsado durante muchos años por apasionados del ajedrez que trabajaron por posicionar este deporte en el ámbito nacional. En palabras de Luis Augusto Sánchez, uno de los mejores ajedrecistas de aquella época:
“Hace 10 años algunos tontos o ‘tahúres’, como nos llamaban entonces, nos dimos a la tarea improductiva de jugar ajedrez. Mejor dicho, comenzamos a hacer conocer este deporte casi completamente ignorado en nuestra patria. Mas quiso la diosa Caissa que esta penumbra en que nos hallábamos fuera desapareciendo poco a poco hasta convertir el ajedrez en deporte nacional”.
Alfonso Villegas Restrepo, abogado, periodista y considerado el patriarca del ajedrez colombiano, fue el primer presidente de la ACODA. Ejerció este cargo alternándolo con otros directivos mientras desempeñaba funciones diplomáticas o atendía asuntos personales, hasta su fallecimiento en marzo de 1945. Como fundador del periódico El Tiempo, Villegas promovió el cubrimiento periodístico y el respaldo financiero para eventos de ajedrez tanto locales como nacionales.
Los procedimientos para la legalización de una organización deportiva, según lo establecido por el Decreto 200 de 1946, exigían inicialmente el reconocimiento del Gobierno Nacional mediante el Acta de Constitución de la Asociación, el listado de ligas y clubes afiliados, la nómina del Comité Ejecutivo y los reglamentos y estatutos. Posteriormente, se debía obtener la personería jurídica a través de la Federación Nacional de Deportes y, finalmente, lograr la incorporación a la institución internacional rectora de la disciplina deportiva.
Los ajedrecistas colombianos seguían atentamente la creación de la Federación Nacional de Deportes. Según Cuéllar:
“En el curso de este mes el señor Ministro de Educación, doctor Germán Arciniegas, firmará el decreto que creará la Federación Nacional de Deportes y, según conversaciones adelantadas con el principal gestor de esta entidad, señor Nariño Chayne, se procederá a constituir oficialmente la Asociación Colombiana de Ajedrez”.
Sin embargo, los ajedrecistas eran conscientes de que todavía no contaban con todos los requisitos necesarios para la legalización formal de la organización. A pesar de ello, el notable crecimiento del ajedrez en el país fortalecía la aspiración de constituir oficialmente la ACODA. Sobre este avance se afirmaba:
“El avance que ha tenido el ajedrez en los últimos meses, en los que se registra la instalación de varios clubes como el Club Nacional, el de Manizales, el de Chiquinquirá, el Club Caballo Negro de Mompox, el Club Universitario y otros centros sin denominación propia que funcionan regularmente en las principales capitales y ciudades del país, puede presentar una estadística satisfactoria que demuestra el inaplazable derecho que tiene el ajedrez de figurar en el concierto deportivo, con una respetable representación corporativa”.
Una vez firmado y sancionado el decreto, los dirigentes del ajedrez colombiano coordinaron una hoja de ruta para la legalización de la ACODA durante los últimos meses de 1946. Aunque la asociación debía cumplir con un número mínimo de clubes y ligas para satisfacer las exigencias legales, Alberto Nariño Cheyne, autor del decreto, otorgó ciertas prerrogativas especiales al ajedrez debido a las dificultades organizativas existentes en ese momento:
“En vista de las dificultades de organización que conforma el ajedrez, por carecer de suficientes ligas, aunque está informado de que hay bastantes clubes, no se procederá a fundar el organismo directivo atendiendo todas las formalidades que exigen las normas deportivas (…) para organizar el deporte con carácter nacional y ajustarlo a los reglamentos que rigen las asociaciones”.
Esta medida favoreció considerablemente el desarrollo del ajedrez colombiano, ya que en febrero de 1946 únicamente existía el reconocimiento oficial de la Liga de Ajedrez de Antioquia.
Posteriormente, la Inspección de Educación Física de Cundinamarca reglamentó la Liga de Ajedrez de Cundinamarca en marzo de 1946, flexibilizando algunos requisitos y apoyando además la organización del I Torneo de Cundinamarca de Ajedrez, cuyo propósito era seleccionar al representante departamental para el Torneo Nacional que debía organizar la asociación.
No obstante, pese al reconocimiento institucional, los recursos económicos para la realización de estos eventos continuaban dependiendo en gran medida del esfuerzo de los propios ajedrecistas. Sobre esta situación se expresó:
“El funcionario del gobierno departamental manifestó al respecto que, no embargante sus buenos deseos de impulsar el juego de los reyes, no podría contribuir el Gobierno ‘ni siquiera con una hoja de papel timbrado’. ¡Así pues, sólo nos ayudará con sus oraciones!”.
MISIÓN
Promover, organizar y fortalecer el ajedrez en Colombia como deporte, actividad cultural, artística y herramienta educativa y social, fomentando la formación integral de los deportistas, ésto promoviendo el desarrollo de ligas y los clubes afiliados que las forman, incentivando, la participación competitiva a nivel nacional e internacional y teniendo siempre como norte la difusión de valores como la disciplina, el respeto, la solidaridad, entre otros.
VISIÓN
Ser una federación líder en el 2030 y referente en América Latina por su capacidad organizativa y sus resultados deportivos en campeonatos de diferentes categorías, (mayores, menores, abiertos) su contribución al desarrollo deportivo y educativo del país, la formación de nuevas generaciones de ajedrecistas y la consolidación de Colombia como una potencia ajedrecística reconocida internacionalmente y con índices que lo corroboren..